El andar de los procesos electorales en RD

Nacionales 08 Mayo 2023 380

El andar de los procesos electorales en RD

SANTO DOMINGO.- Este periódico vio la luz un 8 de mayo de 1981. Era el año que precedía a las elecciones nacionales de 1982, un proceso muy particular en la historia electoral dominicana que fue ganado por el hoy extinto expresidente Salvador Jorge Blanco.

A partir de su nacimiento El Nuevo Diario ha sido testigo de primera línea de once elecciones presidenciales y ha podido contar la historia de doce jornadas preelectorales, incluyendo la que transitamos hacia los comicios de 2024, que crean gran incertidumbre nacional.

Lo que sigue es una recreación de cómo transcurrieron esos años prelectorales a partir de 1981, en una narración a cargo de Persio Maldonado Sánchez, director general de END:

*ELECCIONES PRESIDENCIALES 1982
Ganadas por Salvador Jorge Blanco, como candidato del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), quien obtuvo un 46.69 % de los votos, venciendo a Joaquín Balaguer (Partido Reformista), quien alcanzó un 38.62 por ciento. Juan Bosch, Partido de la Liberación Dominicana (PLD), como se esperaba quedó relegado a un tercer lugar con un 9.82 %.

En el año prelectoral de dicho proceso, 1981, el país proseguía en un ambiente incipiente de respiro democrático y de libertades públicas, luego del ascenso al poder, en el 1978, del presidente Antonio Guzmán Fernández, quien dio fin a 12 años de administración balaguerista, un régimen donde primó la represión política.

En ese proceso prelectoral es cuando comienza a introducirse algunos elementos nuevos de la modernidad política, las encuestas, por ejemplo, como un mecanismo de valoración y de tendencia electoral.

Se recurría más al análisis político, de manera conceptual y profundo, y es en ese ambiente que se llega a las elecciones, en medio de tensiones públicas y silenciosas entre los sectores en conflicto del PRD, tirantez que se ha relacionado al posterior suicidio de Guzmán Fernández en pleno Palacio Nacional, 45 días antes de abandonar el poder.

Consumada la transición hubo intento del nuevo gobierno de “fastidiar” a la saliente familia presidencial, y es Joaquín Balaguer quien desde la oposición se planta en contra de esas posibles intervenciones o revisiones fiscales que se tejían hacia el entorno familiar de Guzmán Fernández.

*ELECCIONES PRESIDENCIALES 1986
Es el torneo electoral que marca el retorno al Palacio Nacional de Joaquín Balaguer, quien se impuso en las urnas con un 41.55 % de los votos, venciendo al candidato del PRD, Jacobo Majluta (39.22 por ciento), y a Juan Bosch (PLD), quien comenzaba a subir en la preferencia del electorado y de un 9.8 que sacó en las anteriores elecciones en este proceso alcanza 17.94 %.

En el año preelectoral siguieron las tensiones y acidez políticas, prolongándose aquellos enfrentamientos entre Majluta y Jorge Blanco, con un Peña Gómez más inclinado hacia la tendencia del segundo.

En la gestión anterior que encabezó Guzmán Fernández un sector importante del PRD entendía que la dirigencia del partido fue marginada, porque el presidente escogió a figuras públicas sin militancia perredeísta para ocupar posiciones claves en ese gobierno, situación que prolongó el conflicto interno que se reflejó en la contienda de 1986, donde la falta de unidad interna pasó factura.

Esos conflictos internos del PRD potencializaron a Balaguer, pese a la condición adversa propia de su avanzada edad, problemas de salud y serias limitaciones visuales.

Mucha de la campaña reformista estuvo inspirada en la música juvenil del momento (rock and roll), y es así que en esas circunstancias se produce lo que entonces parecía inesperado, el retorno al poder de Balaguer.

*ELECCIONES PRESIDENCIALES 1990
Estas elecciones le dan un segundo triunfo consecutivo al doctor Joaquín Balaguer, a quien la Junta Central Electoral declara ganador con un 35.35 % de los votos, contra un 33.79 por ciento del profesor Juan Bosch y el PLD. La cercanía en el resultado hizo que los peledeistas denunciaron un fraude “colosal” que de manera convincente e irrefutable realmente nunca fue probado.

En ese proceso el PRD, que llevó de candidato a Peña Gómez, fue desplazado a un tercer lugar con un 23.23 %, fruto de los conflictos internos que lejos de desaparecer, prosiguieron y se acrecentaron de cara a la contienda de 1990.

La división del PRD en ruta a la cita electoral del 90 le abre paso al PLD que entonces emerge por primera vez como una verdadera fuerza con reales posibilidades de asumir el poder. Y es así como consigue en ese proceso importantes posiciones congresuales y municipales.

El llamado “Pacto de la Unión” en el PRD fue insuficiente para alcanzar allí la armonía necesaria que mantuviera monolíticamente unido a ese partido. Jacobo nunca quiso asociarse a la campaña y por eso se veía a un Peña Gómez prácticamente solo, batallando en un proceso electoral cuyas adversidades quedaron evidenciadas con el resultado final: una tercera posición.
Un conflicto que terminó en la Junta Central Electoral, y cuyo desenlace produce la creación del Partido Revolucionario Independiente -PRI- (Jacobo Majluta Azar) y Bloque Institucional Socialdemócrata -BIS- (Peña Gómez).

Pasa el tiempo y en el trayecto, en una jugada política Balaguer termina influyendo para que se reconozca el liderazgo de Peña Gómez en el PRD, quien termina asumiendo el control del partido blanco.
Peña Gómez trata, de alguna manera, de vincular a Bosch al PRD, pero éste no muestra interés. Se intuye que rehúye a ser persuadido por los conflictos políticos del pasado.

*ELECCIONES PRESIDENCIALES 1994
Joaquín Balaguer gana aquí su tercera elección de manera consecutiva, pero esta vez se va a producir una crisis de marca mayor que obligará a los actores principales, junto con sectores claves de la sociedad, a ponerse de acuerdo para un gran pacto político que, entre otras cosas, obligará a modificar la constitución de la República para introducir importantes cambios, y se le cortan dos años al período de gobierno para el que había sido electo el candidato reformista.

En esas circunstancias no faltó la presión internacional, esencialmente proveniente de los EEUU, interesado en la salida del Palacio Nacional del caudillo reformista.

El resultado fue muy cerrado, 42.29 % Balaguer contra un 41.55 de Peña Gómez, quien junto a su partido denuncia un gran fraude electoral, génesis de la crisis post electoral, donde se llegó a plantear que ambos candidatos se distribuyeran el ejercicio del poder 2 años cada uno, rechazado por el liderazgo del PRD, que influía en lo suficiente en las decisiones de Peña.

¿Cómo llegamos hasta ahí? Pese al desgaste de Balaguer, por sus precariedades de salud, propias de los achaques por la avanzada edad y la limitación visual, el líder reformista seguía siendo opción por el resentimiento interno que se prolongaba en el PRD.

Las elecciones fueron precedidas por un año preelectoral de muchas confrontaciones entre el oficialismo (el reformismo) y la oposición encabezada por Peña Gómez, con un discurso incendiario, que lo caracterizaba, denunciando las malas acciones del gobierno, en particular con frecuentes denuncias de actos de corrupción en la administración pública.

*ELECCIONES PRESIDENCIALES 1996
Siendo un proceso singular, por haberse adelantado dos años en función del calendario que inicialmente establecía la Constitución, aquí se estrena el sistema de segunda vuelta electoral y, en efecto, el resultado final se obtiene en ese segundo tramo de la convocatoria a las urnas.

Con el apoyo de Balaguer, el PLD asume por primera vez las riendas del poder, no con su creador y hasta entonces caudillo, sino con un incipiente líder llamado Leonel Fernández, quien posteriormente vendría a gobernar por varios períodos más.

Leonel y su partido alcanzan un 51.25 % contra un 48.75 % de Peña Gómez y en un lejano tercer lugar aparece Jacinto Peynado (PRSC) con un 14.99 %.

Esta contienda estuvo precedida por una cruenta confrontación, a raíz de una campaña iniciada por Peña Gómez contra el entonces denominado “anillo palaciego”, un término utilizado para aludir a los funcionarios más cercanos al presidente Balaguer.

Parecía incomprensible que Peña Gómez se enfocara en esos ataques feroces contra un Balaguer que ya electoralmente no estaba en juego.

El distanciamiento que Balaguer marcó de Jacinto Peynado en ese proceso, quedó reflejado de manera contundente e inequívoca cuando el líder reformista se abstuvo de votar en la primera vuelta, negándole el voto al candidato de su propio partido.

Se cree que Balaguer ordenó a su estructura política inclinar el sufragio a favor de Leonel Fernández, a los fines de posicionarlo y provocar la segunda vuelta que se produjo, hacia la cual surge el llamado “Frente Patriótico” que une a los antagónicos Joaquín Balaguer y Juan Bosch en torno al candidato del PLD con la inolvidable frase “el camino malo está cerrado”, en alusión a Peña Gómez.

*ELECCIONES PRESIDENCIALES 2000
Aquí se produce otra vez el esquema de una segunda vuelta, la que, sin embargo, será evitada por una decisión histórica de Joaquín Balaguer.

Ninguno de los candidatos alcanzó el 50 por ciento más un voto establecido para declarar a un ganador, y el que estuvo más cerca, Hipólito Mejía y el PRD, consiguió 49.87 %, faltándole muy poco para pasar la barrera.

Los otros dos contendores, Danilo Medina (PLD), sacó un 24.94 %, y Joaquín Balaguer 24.60 %.
Antes de este proceso los reformistas intentan persuadir a Leonel (entonces presidente) para que modifique la Constitución y se repostule, a lo que este se niega, y el PLD se bate en un proceso interno para escoger entre Danilo Medina y Jaime David Fernández Mirabal el candidato presidencial.
En las internas peledeistas vence Medina, quien emerge como candidato con la esperanza de recibir el apoyo reformista en primera vuelta, lo que sin embargo no ocurre.

Cuando viene la segunda vuelta, el PLD acude a pedir el apoyo de Balaguer, quien rechaza la propuesta y en cambio decide que se declare ganador a Hipólito sin que este alcanzara el 50 % más uno, y quien ya había gestionado a su favor con el líder reformista.

A favor del PRD se produjo también un voto emocional por la muerte, dos años antes, de Peña Gómez, además de una especie de voto de castigo a un PLD que sin dudas no satisfizo todas las expectativas que se había creado la población.

*ELECCIONES PRESIDENCIALES 2004
Son unos comicios que los gana de manera abrumadora Leonel Fernández con un 57.11 %, muy distante al 33.65 por ciento que consiguió Hipólito Mejía. Mucho más lejano quedó Eduardo Estrella (8.65 %), quien encabezaba la boleta reformista.

Aquí precedieron varios factores negativos para el oficialismo, que comienza con el deterioro del gobierno perredeísta, crisis bancaria, y modificación constitucional para habilitarle a Mejía la repostulación, ya que en ese momento la prohibición de la reelección continua le impedía presentarse. Esta decisión causa casi una repulsa colectiva, al extremo de que en el futuro el propio Hipólito admitiría públicamente que se trató de un error político.

*ELECCIONES PRESIDENCIALES 2008
Se producen previas batallas internas en los partidos de la Liberación Dominicana (PLD) y Revolucionario Dominicano (PRD), en el primero entre Leonel Fernández y Danilo Medina, quien es derrotado por el primero y es cuando proclama que lo venció el Estado, queriendo insinuar que contra él se usaron recursos públicos para avasallarlo.

No conforme con el anterior discurso, Medina, quien fungía de armador en el gobierno, se aleja de la administración, tiempo que dedica para reagrupar sus tropas hacia futuros procesos comiciales que le van a saldar positivamente.

En el PRD gana la convención Miguel Vargas Maldonado, tras medirse internamente a Milagros Ortiz Bosch, mientras el PRSC escoge de candidato, sin mayores traumas ni contratiempo, al hoy extinto Amable Aristy Castro.

Vienen las elecciones y Leonel y el PLD vencen de forma holgada con un 53.83 % de los votos, contra un 40.48 de Miguel Vargas (PRD), mientras Aristy Castro queda relegado al lejano tercer lugar con menos de un 5 por ciento.

*ELECCIONES PRESIDENCIALES 2012
Los problemas internos del PLD que emergían en el anterior torneo electoral, aquí comienzan a ponerse más agudos, y pudiera decirse que es el inicio en que Leonel y Danilo “marcan” sus respectivos territorios en la organización morada.

Un grupo importante peledeista entendió que la candidatura debía corresponderle a Medina, y en efecto es lo que termina imponiéndose, no sin antes los leonelistas agotar grandes esfuerzos por lograr la repostulación del presidente.

Fue la época en que se presentaron 2 millones de firmas para apoyar la reelección del presidente Fernández.

Hipólito Mejía, que resurgía como candidato, lanza una campaña que a la postre le resultaría fallida, pues tras amenazar con meter presos a los funcionarios del entorno de Leonel Fernández, lo que provoca es la reacción de este sector que se empeña en “meter todos los cañones” para lograr el triunfo de Danilo. Y así sucede.

Medina gana las elecciones con un 51.21 %, derrotando a su contendor más cercano, Hipólito Mejía (PRD), que obtuvo un 46.95 %. Miguel Vargas Maldonado, entonces presidente del partido blanco, y a quien fuertes contradicciones lo distanciaban del candidato, nunca asumió públicamente la campaña, aunque también se alega que habría sido el propio HM quien negó integrarse a la misma.

*ELECCIONES PRESIDENCIALES 2016
Estos comicios fueron antecedidos de trascendentes procesos y decisiones políticas internas, como la división definitiva del PRD, de la que deriva el Partido Revolucionario Moderno (PRM), que hoy dirige los destinos nacionales.

También, el presidente Danilo había maniobrado (con buenas y malas artes) modificar la Carta Magna para abrirse paso hacia la reelección, reforma que conllevó aquel artículo transitorio (aún vigente) estableciendo que Medina “nunca jamás” podrá presentarse como candidato presidencial.

A dicha reforma antecedió un acuerdo interno del PLD haciendo que, luego de una prolongada crisis surgida a partir de las posiciones de Medina y Fernández, ambos líderes acuerdan un documento de 15 puntos, que entre otras cosas se reservan las candidaturas a la senaduría y de la Cámara de Diputados, así también mantener a los incumbentes de las alcaldías y de los distritos municipales.

Vinieron las elecciones y Danilo y el PLD impresionan con una votación de 61.74 %, porque consigue que Leonel, pese a conflictos recientes entre ellos, se sume a la campaña y tomara las calles a favor de su candidatura.

Luis Abinader, quien debutaba como candidato junto al PRM, alcanza un significativo 34.98 %, mientras el PRD, liderado con Miguel Vargas, se alía al PLD.

*ELECCIONES PRESIDENCIALES 2020
Fuertes denuncias de corrupción contra un gobierno que ya agotaba su cuarto período consecutivo (o 16 años seguidos), preexisten y minan el camino del oficialismo antes de que vengan estas elecciones, pero el acontecimiento que, sin duda, marcó el oscuro destino del PLD fue su división con la salida del expresidente Leonel Fernández, quien denuncia fraude en su contra en unas primarias internas para escoger el candidato morado, que terminó siendo Gonzalo Castillo.

Tras abandonar el PLD, Leonel surge con una nueva organización política, la Fuerza del Pueblo (FP), con la que sin pérdida de tiempo acude a este proceso alcanzando un tercer lugar.

La pandemia dificulta y empedra el camino hacia esta jornada cívica, cuya primera convocatoria a las urnas, las elecciones municipales de febrero, fueron suspendidas por la Central Electoral (JCE), por inconvenientes presentados con las boletas automatizadas en los municipios con dicha modalidad de votación.

Con una opinión pública muy adversa hacia el oficialismo, estas elecciones, movida de fecha por el Covid-19, se celebran el 5 de julio y son ampliamente ganadas por el PRM y Luis Abinader con un porcentaje de 52.52 %, contra un 37.46 del PLD y Gonzalo Castillo. Leonel y la FP obtienen 8.90 %.

*ELECCIONES PRESIDENCIALES 2024
Transitamos el año 2023, El Nuevo Diario arriba a los 42 años de existencia, y sigue siendo testigo en primera línea de otro proceso preelectoral que se torna impredecible por la combinación de una serie de factores y acontecimientos, que conducen a esperar un acercamiento a la fecha en que el electorado deberá expresarse en las urnas.

Tres fuerzas, el PRM, la Fuerza del Pueblo y el PLD, libran una fuerte batalla que se pondrá aún más intensa a medida en que avance el calendario de cara a la primera prueba, que serán las elecciones municipales, a realizarse el 18 de febrero próximo, cuyos resultados irremediablemente enviarán claras señales de lo que pudiera suceder en las presidenciales, congresuales y de ultramar, programadas para el 19 de mayo de 2024.

Tres candidatos se medirán en el pulso presidencial, Luis Abinader, el inminente candidato del PRM, Leonel Fernández, seguro cabeza de boleta de la FP, y Abel Martínez, quien ya ha sido presentado por el PLD.

El oficialismo apuesta a un triunfo en primera vuelta, de lo que al día de hoy no hay garantía, mientras la oposición juega sus cartas a la segunda, y algunos vislumbran una alianza de quienes antes habitaban un mismo partido y ahora se dividen en dos: FP-PLD.

La suerte está echada y nueva vez El Nuevo Diario, entonces para su 43 aniversario, estará contando un nuevo capítulo político que quedará registrado para la historia.
Las cosas…como son.

Fuente: Elnuevodiario.com.do