Volvieron a comerse mi per cápita

29 Marzo 2021   Julio Gutiérrez Heredia   938

Volvieron a comerse mi per cápita

SANTO DOMINGO, RD.- El binomio de las ARS´s (Administradoras de Riesgos de Salud) y las AFP’s (Administradoras de Fondos de Pensiones), volvieron a demostrar que no tienen compasión ni siquiera en un momento de crisis sanitaria como la vivida por la población dominicana. Por un lado, la industria del riesgo de la salud, así debería llamársele, se sirvió con la “cuchara grande”, cuando determinó el tipo de Vademécum que se aplicaría durante la pandemia, pues se permitieron disponer cual o cuales compuestos medicinales serían los aceptables para la cobertura de un tratamiento ambulatorio.

Durante el año anterior, la mayoría de los usuarios (no son considerados “pacientes”) evitaron la internación a clínicas y centros médicos, temerosos de contagiarse con el Coronavirus. Debido a esa decisión, los afiliados a las ARS’s (Administradoras de Riesgos de Salud) , le facilitaron un negocio redondo, ya que mientras el COVID-19 hacía estragos en la población y ralentizaba la productividad económica del país, las grandes empresas dedicadas a la industria del riesgo de la salud, obtenían pingües beneficios.

 

Por otra parte, las AFP’s (Administradoras de Fondos de Pensiones) , se beneficiaron sobremanera en el año pasado. La primera causa fue la aprobación de la Ley 13-20, de fecha 7 de febrero del 2020, pues mediante el Artículo 8, se modifica el Artículo 86, de la Ley 87-01, donde se consigna una escala de ingresos con resultados más halagadores que el artículo modificado. La segunda causa, es la resistencia a liberar fondos comprometidos con afiliados que, al momento de instaurarse el seguro de pensiones, por un asunto de edad, no eran merecedores de una pensión vitalicia.

A partir de marzo del año pasado, la Tesorería de la Seguridad Social (TSS), procedió a transferir religiosamente la alícuota correspondiente a los aportes de los afiliados y los de su empleador. En este sentido, tanto las ARS’s (Administradoras de Riesgos de Salud)como las (Administradoras de Fondos de Pensiones), recibieron esos fondos sin involucrar sus elementos de costos como contrapartida de esos ingresos.

Las ganancias de las AFP’s, durante la pandemia, se incrementaron un 23 por ciento con respecto al año 2017, cuyos beneficios ascendieron a 2,759 millones de pesos. Ese aumento tiene una relación estrecha con la promulgación de la Ley 13-20, ya que le garantiza ingresos sobre una base mas voluminosa que la establecida hasta el 2019.

Por su parte, las ARS’s (Administradoras de Riesgos de Salud)privadas no se quedaron atrás, según los reportes de las operaciones realizadas en el 2020, sus beneficios alcanzaron los 2,859 millones de pesos. Solo 500 millones menos que las AFP’s. Pero esta diferencia, la compensó ampliamente con el no pago de los 8,000 pesos autorizados por el Consejo de la Seguridad Social, para la adquisición de medicamentos, ya que los usuarios no tuvieron oportunidad de aprovechar esa facilidad, debido a las limitaciones generadas por la pandemia.

 

En esta pandemia, tanto las (Administradoras de Riesgos de Salud) como las AFP’s (Administradoras de Fondos de Pensiones) , volvieron a comerse mi per cápita, pero con una característica especial, ahora con más gula. Ni siquiera se molestaron en reconocer el derecho de los afiliados, de acreditar los valores no utilizados debido a las crisis sanitaria y económica que ha sufrido el país.

Aun en medio de la pandemia, las ARS’s (Administradoras de Riesgos de Salud)privadas detuvieron su ritmo de beneficios, con un retorno de su inversión asombroso, solo igualado por las AFP’s(Administradoras de Fondos de Pensiones). Un perfecto binomio, considerado como una verdadera “máquina de hacer dinero”. La única explicación para mostrar un lucro tan alarmante durante la pandemia, es la política de recortes a los derechos de los afiliados, comenzando con soslayar los 8,000 pesos anuales de cobertura medicinal, la no aplicación de gastos por internamientos y desconocer el derecho de las pruebas PCR, a pesar de que fueron reembolsadas por la TSS.

 

Por Julio Gutiérrez Heredia, CPA
Miembro 1001 del ICPARD
Auditor Forense