Refugiados, Europa e Hillary

22 Septiembre 2015   J.C. Malone – Listín Diario.   1424

Refugiados, Europa e Hillary

La presión de los refugiados en Europa ha puesto en evidencia que los europeos padecen una seria amnesia colectiva y Hillary Clinton sufre un ataque de mutismo.

Hillary, como secretaria de Estado, buscó apoyo europeo para bombardear a Libia, destruir su estabilidad política y tirar casi 400 mil refugiados al mar buscando llegar a Europa. Hillary y los gobiernos europeos financiaron a rebeldes de Siria, profundizando su guerra de desintegración que hasta ahora produjo cerca de cuatro millones de refugiados.

La flamante aspirante presidencial demócrata mantiene un mutismo absoluto sobre la cuestión, no habla de eso ni se deja entrevistar, para evitar que le pregunten del asunto. Quienes huyen del Medio Oriente y el norte de África, de manera literal, son refugiados directos de la política exterior estadounidense y europea. Eso es absoluta mente innegable.

El desastre humanitario que crearon produjo casi cinco millones de refugiados, pero Europa y Estados Unidos, “humanitarios”, proponen admitir menos de 200 mil refugiados entre todos. Algunos pueblos y gobiernos europeos pretenden olvidar cuando ellos tuvieron que huir por sus vidas durante la Segunda Guerra Mundial, que ellos mismos provocaron, estalló entre ellos.

Esto evidencia la fragilidad de la Unión Europea. Ayer plantearon sacar a Grecia hasta que resolviera su problema financiero. Hoy pretenden no compartir la responsabilidad de admitir y acomodar refugiados. Los xenófobos, ultraderechistas y neo-nazis de Europa comparan a los refugiados con las invasiones de los “bárbaros” que terminaron el Imperio Romano Occidental en el Siglo V.

Los refugiados, sin embargo, solucionarán un serio problema europeo. El viejo continente envejece, sus mujeres no están pariendo, Europa vive una seria implosión demográfica, necesita esos refugiados. Ellos cuidarán y limpiarán a los viejitos europeos, sus descendientes trabajarán y tributarán para pagar las pensiones de quienes los aborrecen. La vida está llena de ironías.

Por: J.C. Malone – Listín Diario.