Políticamente independiente

14 Septiembre 2020     1049

Políticamente independiente

Si Diógenes se dedicara a buscar a alguien “políticamente independiente”, se le haría muy difícil, aun utilizando una lámpara LED recargable. Tanto la palabra “política” como la actividad a desarrollar por un individuo en sociedad, según Aristóteles, es el modo en que los ideales, las leyes, las costumbres y las propiedades se interrelacionan, para alcanzar objetivos sociales.

Aristóteles en su libro Tratado de Política, menciona la frase: “El hombre es un animal político”, definiendo a ese hombre como el que posee el don del lenguaje, sabe distinguir lo justo de lo injusto, el bien del mal; debido a esos atributos, su participación en la familia o la sociedad es inevitable.

 

Los ideales generan en el ser humano posiciones políticas, sin desmedro de que puedan ser calificado de político, ya que en el sentido lato de la palabra todo hombre o mujer, por su manera de pensar y asimilar los valores, asume posiciones ante la sociedad, las cuales pueden ser interpretadas como políticas.

Una persona, de acuerdo a las costumbres recibidas y la propia esencia de su naturaleza humana, tiende a fijar posiciones políticas, en base a la forma en que interpreta los acontecimientos sociales. Ante estas circunstancias, se da la posibilidad de que el individuo sea ubicado en ideas de derecha, izquierda, centro izquierda o centro derecha.

La posición de una persona, desde el punto de vista político, no necesariamente, es motivo para ubicarlo en determinado movimiento, grupo u organización de carácter político. Pero lo que no se puede sustraer ese ser humano, es la de su pensamiento político. Una concepción muy arraigada en el individuo.

Encontrar a una persona “políticamente independiente”, es imposible. Es más fácil detectar a un “apolítico”, por su carácter insociable o aislada, que sabemos son posturas interinas, pues en el fondo está fingiendo.

Todos somos políticos, aunque no pertenezcamos a una agrupación política ni se nos enrostre simpatía con determinadas corrientes ideológicas. Por lo tanto, consideramos una utopía, asignarle a Diógenes la encomienda de encontrar individuos “políticamente independientes”. Esta tarea se agudiza aún más en estos días que los Poderes del Estado, se aprestan a remover a la mayoría de los miembros de las instituciones responsables de las decisiones políticas de la vida pública de los dominicanos, tales como: las Altas Cortes, la Junta Central Electoral y la Cámara de Cuentas de la República.

 

En esta oportunidad, para seleccionar a los miembros de esas instituciones, la consigna es que sean “políticamente independientes”. Para tales fines, tanto el Poder Ejecutivo como el Congreso Nacional, utilizarán ternas y apadrinamientos de los aspirantes para su escogencia. En este sentido, en los párrafos siguientes, me permitiré advertirle a la comisión del Senado, encargada de evaluar a los posibles y probables candidatos a cubrir las membresías, identificar las cualidades y calidades de los aspirantes.

Los responsables de seleccionar a los aspirantes de las instituciones decisorias del país, deben de ponderar que una palabra (política) al cambiar de sustantivo a un adverbio de modo (mente), expresa como se realiza la acción, no una cualidad. De igual modo, el prefijo (in) cuando antecede a la palabra (dependiente), significa una negación circunstancial. Con esta evaluación de la frase “políticamente independiente”, queremos enfatizar: Que los miembros de la Comisión Evaluadora del Congreso Nacional, deben ponderar más la honestidad de los aspirantes que su lineamiento político. Que la seriedad del individuo es una carta de garantía en su desempeño. Que los valores éticos son una fuerza incorruptible, capaz de asumir posiciones responsables. Que una experiencia es una fuente inagotable contenida en la Hoja de Vida, durante el ejercicio de su profesión. Que las referencias de terceros y “hobbies”, siempre son atendibles. Que el sentido moral de su compromiso con el país, con la Patria, no dejarán dudas sobre el papel a desempeñar de los seleccionados.

Por Julio Gutiérrez Heredia, CPA
Miembro 1001 del ICPARD
Auditor Forense