No es privatización

Opiniones 03 Febrero 2026 376

No es privatización

En la República Dominicana, pocas expresiones generan tanta suspicacia como "reforma del Estado" o "reestructuración institucional". La experiencia de los años noventa, cuando varias empresas estatales fueron privatizadas o capitalizadas, dejó una huella profunda en la memoria colectiva. Desde entonces, cualquier intento de modernizar entidades públicas estratégicas suele interpretarse, casi de manera automática, como una amenaza al patrimonio estatal. Los decretos núm. 55-26 y 60-26, emitidos recientemente por el Poder Ejecutivo, no han escapado a esa reacción. Sin embargo, una lectura seria y desapasionada conduce a una conclusión clara: no estamos ante un proceso de privatización.

El Decreto 60-26 crea la Empresa Metropolitana de Transporte (EMT), que sustituye a la Oficina para el Reordenamiento del Transporte (OPRET), mientras que el Decreto 55-26 fortalece y readecua la Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana (ETED) bajo un modelo de empresa pública moderna. En ambos casos, el Estado conserva la titularidad plena de los activos, mantiene el control estratégico y refuerza la rectoría pública de servicios esenciales para la economía y la calidad de vida de los ciudadanos.

Conviene recordar que estas decisiones no surgen en el vacío. La Ley 63-17, aprobada en 2017, estableció expresamente en su artículo 356 la necesidad de transformar tanto la OPRET como la OMSA en empresas públicas o mixtas, dotadas de un marco jurídico que les permitiera operar con mayor eficiencia y sostenibilidad. Es decir, la creación de la EMT no es una ocurrencia coyuntural, sino el cumplimiento de un mandato legal postergado durante varios años.