La tecnología y las noticias falsas
14 Febrero 2022 848
SANTO DOMINGO, RD.- Recuerdo que en la Década de los años Cincuenta muy pocos hogares en nuestro país, contaban con una línea telefónica. También, en esa época los aparatos de radio y televisión funcionaban con tubos incandescentes, para poder transmitir y recibir señales de comunicación; pues todavía, a esa fecha, los transistores no eran parte de los componentes de esos equipos eléctricos. Por esa deficiencia tecnológica, sucedía que, si una persona tenia conocimiento de una noticia importante, de ultima hora, no podía escucharla en la radio o verla en televisión, hasta que los tubos de esos aparatos, no se “calentaran”.
Los usuarios de los aparatos eléctricos de esa época, tenían el inconveniente de no recibir información de “primera mano”, por lo que, estaban supeditados a la interpretación del hecho noticioso por parte de su interlocutor. A veces, esas noticias eran recibidas entre cortadas; otras, con matices sensacionalistas. En ambos casos, la noticia difundida por esos “medios”, no se correspondía con la verdad.
En materia de noticias difundidas por grupos corporativos, existía y aún se mantiene la tentación de manipular u otorgarle un sentido sensacionalista a un “parte noticioso”, según le convenga a sus intereses y al sector (político, social o económico) que auspicie sus opiniones, por cualquier vía de comunicación. Segundo a segundo, el mundo se estremecía con la difusión de noticias, muchas de las cuales, ameritan ser reconfirmadas, para determinar su veracidad.
- Con el devenir del tiempo, la tecnología a puesto a disposición de los usuarios, conocer los eventos noticiosos al instante. Pero al ritmo con los avances, se ha afianzado en la opinión pública, los denominados comentarista y/o analistas de noticias, no importa el ramo en el que incidan, tales como deportes, farándula, modas, política, etc. etc.
Ahora, de todos esos decidores de temas diferentes, ha germinado una variedad alotrópica, que se hacen llamar “influencer”, cuya fuerza la demuestran en la capacidad de “opinar en cualquier tema”, no importa si son técnicos, científicos o de carácter cotidiano. El problema de los influencers, es que, en esa nomenclatura, se han filtrado personas cuyo propósito es denostar, criticar, sin una base cierta, embadurnando la imagen de aquellos cuyos pronunciamientos procuran llevar credibilidad al público.
Si antes de la pandemia del Coronavirus, existían personas con intenciones de llegar a la ciudadanía con pronunciamientos desproporcionados, muy alejados de la verdad, después del Covid-19, se han proliferado esos tipos de influencers, aprovechando el bombardeo de mensajes, vídeos y otros medios de comunicación, debido al confinamiento de la población, solo a expensa de los mensajes vía las redes sociales.
Sabemos que los malos siempre están maniobrando la forma de cometer actos ilícitos. Que los hackers no se detienen ni ante los mecanismos de comunicación del Gobierno; por tal razón, le corresponde al Estado, desarrollar mecanismos de protección ciudadana, para evitar que los malos se impongan sobre los buenos.
Escrito por: Julio Gutiérrez Heredia

