La Policía no es delincuente, hay delincuentes en la Policía

20 Abril 2021   Manuel Valdez

La Policía no es delincuente, hay delincuentes en la Policía

Consternación, dolor, rabia, impotencia, miedo unos a otros, son algunas de las emociones que se han debatido en la sociedad dominicana ante la muerte en Villa Altagracia de dos ciudadanos recién casados, gente de bien, miembros de la comunidad de fe Cristiana que fueron arrancados de la vida por la temeridad social y la interpretación que dan algunos policías a su rol en la sociedad.

La policía está para proteger vidas y propiedades y garantizar seguridad y orden. La policía no está para quitar la vida y las propiedades, y la vida de un ser humano es propiedad de Dios y capital de la patria, debe respetarse desde la concepción hasta su muerte.

¿Qué haremos con la policía nacional? ¿Desmantelarla por completo y crear un nuevo cuerpo? ¿Reformarla? ¿Desacreditarla ante la sociedad para dar paso al fortalecimiento del irrespeto a los cuerpos armados, y para que los delincuentes crean que la policía no tiene capacidad reactiva? ¿Cancelar a mansos y cimarrones para dar la impresión de que se está transformado la policía o la sociedad? ¿Irrespetar el trabajo de policías honestos que exponen su vida a diario para garantizar el orden público y proteger vidas y propiedades? ¿Cambiar el estatus de la policía de ser auxiliar de la justicia y darle un estatus militar? ¿En algún momento de nuestra historia seremos capaces de tener una policía institucional y con apego a la ley?

Tenemos más preguntas que respuestas y posiblemente no sepamos que hacer, o que es lo que conviene hacer, pero, tenemos que hacer algo más por adecentar ese cuerpo de orden público que fue creado el 2 de marzo de 1936.

Esta institución de 85 años de historia ha vivido todos los procesos sociales de la nación en casi un siglo. Pero ¿Ha cumplido su rol? ¿Tiene la sociedad la disciplina social suficiente para prescindir de la policía? ¿Existe la fortaleza institucional suficientemente fuerte para mantener el orden público sin la policía? ¿Reformamos la policía o reformamos la sociedad? La reforma de la policía, ¿debe descansar en una comisión de notables o en un consenso social mediante una jornada abierta de un mínimo de 90 días de toma de opinión de la ciudadanía, además de la comisión?

Las instituciones públicas son el reflejo de la sociedad. Los actos de los individuos en las instituciones son reflejo de la desconstrucción social a la que hemos llegado.

Necesitamos iniciar y nunca parar hasta lograr una reforma integral de la sociedad, y una sociedad reformada tendrá una policía transformada, y si la sociedad se transforma no necesita reformar la policía porque cada ciudadano vivirá con apego a la ley y todos sabremos que la seguridad nacional es un asunto de todos. En la policía hay delincuentes, pero no podemos decir que la policía es delincuente, aunque los delincuentes delinquen en la policía y ensucian la institución y avergüenzan a quienes sirven y han servido en ella a los mejores intereses de la sociedad.  En la policía hay hombres y mujeres serios y serias. Conozco a muchos en retiro y activos y me tomo la libertad de citar a algunos de los que considero ciudadanos honestos y policías capaces y honorables hasta que se demuestre lo contrario. Los mayores generales, Manuel de Jesús Pérez Sánchez, Manuel Castro Castillo, Ney Aldrin Bautista Almonte, Gral. Rhomel López, Gral. Frank Duran Mejía, Tte. Coronel Jesús Fernández Martínez, Tte. Coronel Aida María Valdez Liranzo, Mayor Leónidas Ant. Ubrí Fortuna ®. Uno de los policías más emblemático y capaz en manejo de crisis y solución de conflictos, y el actual director, Mayor Gral. Edward Ramón Sánchez González, de quien me han hablado de su honorabilidad, formación familiar y valores, junto a otros honorables policías. Para una reforma integral de la policía hay que contar con esos profesionales. Hay que consultar hacia adentro y hacia afuera.

Mis recomendaciones:

1. Al Señor presidente ampliar la comisión de notables para la reforma de la Policía Nacional

2. Iniciar un proceso de reforma estructural de la sociedad

3. Promover una cultura de valores y de respeto a nivel nacional

4. Trabajar un nuevo protocolo para depurar al candidato a ser policía

5. Trabajar un nuevo currículo de formación y educación de ese policía que ayude al policía a cuidar su vida, su carrera, la sociedad que le paga para que le sirva y sobre todo y, ante todo, cuidar su honor y el de la institución.

6. Reforzar el monitoreo de la conducta de los policías.

7. Elaborar un nuevo protocolo de ascensos basados en alto desempeño, formación y estudio, aptitud, temperancia, competencia profesional, calidad humana, sentido del deber y del honor, responsabilidad, conducta social y familiar, antigüedad en el rango, entre otros parámetros.

8. Darle jurisdicción municipal a la policía y solo los muy buenos llevarlos al nivel de policía nacional. (Un policía de Santo Domingo Este no debe patrullar en Villa Juana) para citar un ejemplo)

9. Crear un parámetro para una métrica social, de modo que por cada mil habitantes tengamos diez policías.

10.Crear un impuesto municipal sobre la casa que por cada X cantidad de casas se extraiga el salario digno de un policía.

11. Sancionar de forma ejemplar a los policías transgresores.

12. Sancionar igualmente de forma ejemplar a los jueces corruptos y complacientes que sueltan a los delincuentes después que un policía expone su vida para agarrarlo y ponerlo a disposición de la justicia.

La policía no es delincuente, hay delincuentes en la policía. Si reducimos el ingreso de delincuentes, depuramos a lo interno y sacamos a las manzanas podridas y elevamos la calidad de vida de los policías, tendremos paz y respeto social por tan necesario cuerpo del orden público.

El autor es presidente del Partido Nueva Generación / Foro Social de la República Dominicana/ Movimiento Amigos de la Patria y de la Fundación Valdez Escuelas de Familias.