La irrepetible década de los treinta
26 Enero 2021 Julio Gutiérrez Heredia, CPA 928
Tantos personajes coetáneos a la vez, solo el azar pudo posibilitar esa convivencia. Muchos de ellos con luces y otros con sombras, según su participación o el papel desempeñado en la década de los treinta del Siglo Veinte. Una década que se distinguió por heredar los infortunios de la Primera Guerra Mundial, la Gripe Española y la depresión económica más negativa del Siglo pasado.
Muchos personajes arrojaron luces a los años treinta. Otros, llenaron de sombras los espacios físicos y de convivencia en el mundo, debido a sus actos de barbarie; sembrando el miedo, la desunión y la destrucción.
La tercera década del Siglo XX, fue escenario de grandes acontecimientos, cuya historicidad se puede apuntar en cada año de su contenido, por ejemplo: En el 1930 se descubre el planeta enano, llamado Plutón; en el año 1931, se inaugura el Empire State; Amelia Earthart, en el año 1932, se convierte en la primera mujer en volar al Atlántico; En Alemania, Adolf Hitler, en el 1933, adquiere poderes absolutos e inicia la persecución contra los judíos; en el 1934, Mao Tse Tung, conduce la Larga Marcha.
Durante la segunda mitad de la Década del Treinta, sucedieron hechos que modificaron radicalmente, los estilos de vida de la mayoría de los habitantes del Planeta. Veamos: La invasión italiana a Etiopía, se produce el año 1935; durante el año 1936 ocurrieron dos acontecimientos bélicos importantes, el estallido de la guerra civil española y la formación del Eje Roma – Berlín -Tokio; en el 1937, Picasso pinta La Guernica y Walt Disney estrena el primer largometraje de dibujos animados, titulado Blanca Nieves y los Siete Enanitos; la Alemania Nazi se decide llevar a cabo su plan anexionista y de invasión, en el año 1938, con el propósito de utilizar las arcas de los países invadidos para su proyecto armamentista de dominar al mundo; en el 1939, comienza el terror más cruento que vivió la humanidad con el inicio de la Segunda Guerra Mundial.
Podría interpretarse como una coincidencia de caracteres personales y de hechos históricos, sucedidos a nivel continental. Como apuntamos más arriba, en esos acontecimientos se destacaron individuos con baja estima y personajes bien intencionados. En Europa podemos encontrar a un Adolf Hitler, en Alemania; a Benito Mussolini, en Italia; a Francisco Franco, en España, todos, por sus actuaciones, la historia los ubica como personeros de la sombra. Esta apreciación no se aplica a Winston Churchill y Charles De Gaulle, quienes se identificaron con la libertad y en contra de la opresión. En el caso de Joseph Stalin, la apreciación es de luz y sombra.
En el continente asiático, también encontramos actores que participaron en década de los años treinta, como fue el caso del emperador Hirohito, por formar parte del Eje Roma-Berlín-Tokio, cuya mano ejecutora la encontramos en el Almirante Gonbee Yamamoto, responsable del ataque a Pearl Harbor, acción que propició la entrada a la Segunda Guerra Mundial de los Estados Unidos de Norteamérica, cuyo presidente, Franklin Delano Roosevelt, fue el protagonista principal de ese evento.
En América Latina, muchos países denominan a la Década del Treinta, como la “década infame”, por los fraudes, los golpes de estado y la represión utilizados por personeros sin ética y moral, para lograr alcanzar el poder y prolongar sus mandatos. Los nombres de Anastasio Somoza (Nicaragua), Rafael Leonidas Trujillo (Republica Dominicana), Gerardo Machado (Cuba), Juan Vicente Gómez (Venezuela), Tiburcio Carias Andino (Honduras), Gabriel Tercero (Uruguay), se distinguieron por la feroz represión contra sus adversarios y opositores; además de esos puntos coincidentes, se suman la capacidad de hacerse de grandes fortunas a expensas del erario público, como fueron los casos de Somoza y Trujillo.
La historia nos permite recapacitar sobre hechos y acontecimientos. El Siglo Veinte fue prolifero en generar situaciones que la humanidad no puede olvidar; quizás, perdonar. Pero lo eventos sucedidos en la década de los años treinta, obligan a recordar la frase que dice: “un pueblo no conoce su historia está condenado a repetirla”.
Por Julio Gutiérrez Heredia, CPA
Miembro 1001 del ICPARD
Auditor Forense

