Gigantismo estatal
SANTO DOMINGO, RD.- El Estado Dominicano ha sido insuflado en los últimos veinte años a dimensiones tal que, el Presupuesto de los Ingresos Nacionales, nunca ha podido ser ajustado para cubrir los Gastos Corrientes, en especial los Servicios Personales. Unos Gastos Corrientes que representan entre un 75 y 80 por ciento del Presupuesto Nacional, absorbiendo los Servicios Personales (sueldos, sobresueldos, gratificaciones, etc.) un porcentaje considerable, debido a una burocracia cuestionada por su eficacia y eficiencia.
De acuerdo a investigaciones realizadas en el Sector Público de varios países Latinoamericanos, el Estado Dominicano esta posicionado como el tercero en la escala de 1 a 10, entre los países hiperburocraticos de la región. Con 22 Ministerios y 350 viceministros, se coloca como uno de los que más dinero eroga en sueldos infuncionales, calculándose por este concepto, unos 750 millones de pesos anuales. A este volumen de “cargos” en el Sector Publico, se adicionan cientos de direcciones, subdirecciones y entidades superfluas que abultan las nóminas, presionando el Gasto Corriente a niveles alarmantes.
En un país donde se detectan “funcionarios de segunda y tercera categoría que devengan un salario dos y tres veces mayor que el devengado por el presidente de la República, no es posible obtener un ordenamiento lógico en la administración de los Servicios Personales.
De manera antojadiza, la nómina del Sector Público, desde el año 2012 a la fecha, en cantidad de empleados se ha incrementado en un 131 por ciento (Año 2012: 391 mil empleados; Año 2019: 634 mil empleados). En términos monetarios, el pago de las nóminas en el 2012 era de 89 mil millones de pesos. Al cierre del 2018, la erogación a los servidores públicos ascendió a 189 mil millones, en seis años aumentó en 100 mil millones de pesos.
Según la OXFAM (Oxford Committee for Famine Relief, conocida por la indicada sigla en inglés), realizó un estudio en el cual concluía que la República Dominicana cuenta en la nómina del Sector Público, 61,911 empleados por un millón de habitantes, cuando la media de la Región, es de 44,667 empleados por cada millón de habitantes. Este cálculo significa que el Estado Dominicano mantiene un exceso de 17,244 empleados por encima de la media que, multiplicado por 10 millones de habitantes, resultaría un incremento de 172 mil empleados. Solo habría que evaluar si esos cargos son funcionales.
La burocracia es una espada de doble filo. En el caso de la República Dominicana, el filo mas cortante se mantiene en un salario mínimo irritante para la mayoría de los servidores públicos. En cambio, el filo romo se aplica a los funcionarios con sueldos privilegiados, prebendas vergonzantes y pensiones escandalosas que llegan hasta 90 veces el salario mínimo mensual del Sector Publico.
Según el Organigrama Funcional del Estado Dominicano, las unidades funcionales y operativas que se desprenden del Poder Ejecutivo, pasan de 500 entidades, con la modalidad de que todos los nominales son nombrados por Decretos. Lo mas inquietante de esas instituciones, es que muchas compiten con otras en actividades fuera de su objeto principal.
Este gigantismo estatal resulta una carga difícil de soportar, por el peso monetario que ejerce sobre el Presupuesto Nacional, provocando el déficit fiscal que acarreamos por décadas.
Por Julio Gutiérrez Heredia, CPA
Miembro 1001 del ICPARD
Auditor Forense

